domingo, 23 de octubre de 2011

Los científicos alertan sobre una posible tormenta solar "catastrófica"






Una tormenta solar lo suficientemente fuerte podría desestabilizar, incluso de forma catastrófica, una buena parte de nuestra tecnología. El mundo moderno -según afirmaron el sábado diversos especialistas durante la reunión de la Sociedad Americana para el Avance de las Ciencias (AAAS)- depende en exceso de la red de satélites.


Navegación marítima y aérea, sincronización entre computadoras, redes de telecomunicaciones, sistemas GPS, aparatos electrónicos de todo tipo... Tecnologías, todas ellas, extremadamente vulnerables a los «cambios de tiempo» espacial.

Las consecuencias serían nefastas, en caso de una gran tormenta solar, para la red de satélites que orbitan la Tierra, muchos de los cuales quedarían literalmente destruidos, pero también para las centrales eléctricas de todo el mundo, cuyos transformadores quedarían inutilizados provocando cortes en el suministro de electricidad que podrían durar semanas, e incluso meses.

La tormenta del pasado mes de febrero es el principio de una situación que, según los científicos, sólo puede ir a peor. De hecho, apenas si estamos al comienzo del actual ciclo solar y se espera que la actividad del Astro Rey se vaya haciendo cada vez más intensa en los próximos once años.

Jane Lubchenco, responsable de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos, explica:

«No es una cuestión de si sucederá , sino de cuándo sucederá y de cómo de fuerte será. La última vez que tuvimos un máximo en el ciclo solar, hace cerca de diez años, el mundo era un lugar muy diferente».

A pesar del riesgo, los expertos admiten que muy poco podemos hacer para predecir una tormenta solar peligrosa. Lo que sí deberíamos hacer es «blindar» de alguna forma las redes y centrales eléctricas, haciendo algo que nos permita, en caso de alarma, apagarlas rápidamente en las zonas más sensibles hasta que pase el peligro.

Para Stephan Lechner, director del Centro Conjunto de Investigación de la Comisión Europea, la raíz de la vulnerabilidad del mundo moderno radica en su dependencia de los sistemas de posicionamiento global, o GPS, sin los que ya no sería posible la navegación marítima y aérea, ni la sincronización de las redes informáticas y los equipos electrónicos.

Una gran erupción solar, la mayor detectada en los últimos cinco años, envió hacia la Tierra un enorme torrente de partículas de plasma cargadas a una velocidad de 900 km. por segundo. La erupción fue de la clase X, la más poderosa de la que es capaz el Sol, y produjo espectaculares auroras y desestabilizó algunos sistemas de comunicaciones, pero sus efectos se limitaron casi exclusivamente a latitudes muy al norte de nuestro planeta.
PAGINA CONSULTADA/ http://www.madrimasd.org/informacionIDI
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