El Ramón Margalef llegó tarde, pero ha justificado su viaje en tan sólo dos jornadas de trabajo, ya que ha acabado con las dudas que se tenían sobre cómo es la erupción del volcán junto a las costas de El Hierro. Un solo cráter, con una boca eruptiva de 120 metros de ancho que se eleva cien metros desde el fondo marino, a 200 metros de la superficie del Atlántico. Un volcán que sigue liberando escoria a 2,4 kilómetros al suroeste de La Restinga , la pequeña población herreña que por esa razón continúa en semáforo rojo de alerta nivel 1.
El volcán podría haber alcanzado mayor altura de no ser porque sufrió un colapso lateral, una situación bastante común en este tipo de erupciones, un derrumbe de parte del edificio volcánico que se estaba formando al liberarse la lava. Al nacer a
El equipo de geólogos liderado por Juan Acosta a bordo del buque científico del Instituto Español de Oceanografía (IEO) llegó a las turbias aguas del mar de las Calmas a primera hora de la tarde del domingo 23, y hasta la noche del lunes estuvo realizando este mapeado de los fondos marinos, desde la isla hasta un kilómetro de profundidad, para conocer con exactitud cuál es el paisaje que ha dejado esta erupción. Al comparar sus imágenes con otra fotografía de esos fondos, realizada en 1998, descubrieron el nuevo edificio volcánico, que además coincide con la ubicación del burbujeo de gases que se pudo observar en la superficie del mar la semana pasada.
"No es el único foco eruptivo, sólo es el más llamativo, porque es ahí donde se ha acumulado más emisión de materiales", aseguraba Acosta en conversación telefónica desde el Margalef, buque que regresará a puerto próximamente. Después empezará a trabajar con el robot teledirigido Liropus2000, que podrá tomar imágenes del volcán. El domingo terminará la fase de estudio geológico de la zona, y se comenzará a investigar las condiciones físico-químicas del agua.
Desde que los científicos comenzaron a barajar la posibilidad de una erupción en la isla canaria, muchos investigadores reclamaron que acudiera alguno de los buques científicos españoles para no perder la valiosa oportunidad de ser testigos del nacimiento de un volcán o incluso de una isla.
FUENTE | Público 26/10/2011

No hay comentarios:
Publicar un comentario